Esforzarse no es forzarse: una lectura del esfuerzo a partir del budismo

El budismo emplea la imagen de un instrumento de cuerdas: si éstas están demasiado laxas, carecen de la fuerza suficiente para dar su sonido; si demasiado tensas, su sonido es crispado. En ninguno de los dos casos suena el instrumento de forma armoniosa. La vía media entre uno y otro extremos es la tan afamada propuesta por el budismo. Cuando emprendemos una actividad, a menudo oscilamos entre ambos polos: o bien nos perdemos por el lado del defecto, no sacando suficiente energía o motivación como para llevarla a término e incluso para iniciarla, o bien la emprendemos con tal fuerza que roza en tensión, impidiendo una naturalidad cómoda, despierta y eficaz. Seguir leyendo “Esforzarse no es forzarse: una lectura del esfuerzo a partir del budismo”

La mujer complaciente

Si hay algo que sabemos hacer la mayoría de las mujeres educadas en el patriarcado es complacer: no en vano se nos ha forjado para ello. Y si hay un motivo por el que lo seguimos haciendo una vez adultas, unido al desconocimiento de otros modos más sabios de lograr nuestro objetivo, a la fuerza de la inercia y a la falta de conciencia, es el de sentirnos aceptadas y queridas. La voluntad de aceptación y cariño en nada es problemática. El problema es el modo en que se nos ha enseñado a suplirla: a través de la complacencia sistemática y no selectiva, generalmente automatizada y por tanto no consciente ni elegidaSeguir leyendo “La mujer complaciente”

La confianza como actitud vital II: Confiar en uno mismo no es confiar en uno solo

¿En qué instancia de sí cabe confiar? Todos sabemos, por propia experiencia, que la identidad es cuestión compleja: a veces nuestro interior parece una fiesta de múltiples caracteres que se alternan y en ocasiones altercan entre sí. Escuchamos en nosotros voces entrecruzadas, tendencias contradictorias, deseos opuestos, comportamientos incoherentes, trazos de carácter dispares en función del contexto en que nos encontremos. Parecemos ser muchos, no uno. Y en cierto nivel de nosotros, así es. Por otra parte, hay ciertas voces en nosotros que no parecen muy fiables: son egocéntricas y egoístas, carecen de serenidad y ecuanimidad, olvidan el amor, interpretan las cosas de forma gris y no nos hacen bien. Seguir leyendo “La confianza como actitud vital II: Confiar en uno mismo no es confiar en uno solo”